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sábado, 4 de julio de 2015

Sigo avanzando.

    ¡Hola a todos!

    Sigo avanzando poco a poco en la confección del vestuario de hidalgo. Ya solo me quedan la ropilla y el herreruelo. Aquí os traigo las calzas acuchilladas y el jubón.


    Las prendas las he montado sobre un maniquí que tengo en casa, tiene forma de mujer, de ahí la abultada forma del pecho... En el resto de fotografías metí papel arrugado para rellenar y dar forma.


    Aquí las calzas desaparecen en el claroscuro de la foto. La fotografía sigue siendo mi asignatura pendiente...


    Las calzas están realizadas en sarga negra y forradas con cáñamo natural. El forro interior es de tafetán negro con alma de tul sintético para darle volumen. La cinturilla lleva forma en el vientre y se abrocha con botones forrados del mismo tejido.


    El jubón están realizado en raso de algodón rosa antiguo y adornado con encaje dorado y agremanes albero. El forro es de algodón estampado con motivos de hojas de cachemira. 


    Sólo queda me realizarle los ojetes por los que pasarán las agujetas para unir ambas piezas a la hora de atacarlas. Lo estoy dejando para el final ya que los ojetes no se me dan nada bien y tengo miedito de cargarme la ropa. También tengo que suprimir la trincha que le puse a las calzas en la zona de los riñones. Me explicaron que se ceñían mediante cordones con agujetas.


    El patrón está sacado del libro de Alcega. La zona del vientre queda con el típico abultamiento inspirado en las corazas militares. Esto se conseguía mediante el relleno con lana de oveja. En mi caso el relleno es natural, por una vez resulta apropiado tener panza.


    Me encanta como ha quedado el adorno de la zona del pecho. También me sorprende que esta prenda se adornara y se realizara con tejidos nobles cuando quedaba oculta a la vista. Solo cuando se llevaban mangas abiertas o perdidas en la ropilla quedaban a la vista las mangas del jubón.


    Las mangas están cortadas en dos piezas y con forma curva según los patrones históricos. Sólo quedan unidas al cuerpo en la zona del hombro, quedando libre la parte de la axila. Pensaba unir las mangas mediante agujetas, Consuelo Sanz me explicó que sólo los villanos llevaba mangas desmontables.


    Las costuras de la espalda van cubiertas con agremán. En esta foto se ven arrugas en la prenda, es porque la talla del maniquí es inferior a mi cuerpo serrano. A mí me queda completamente ajustado.


    En los patrones de Algega la parte trasera del collar está cortada en la misma pieza de la espalda. Yo lo he cortado de forma independiente ya que no era capaz de unir dicha pieza con el resto del collar. Posiblemente no sea lo más ortodoxo, pero mis conocimientos no dan para más.

    Bien, pues ahora manos a la obra con la ropilla. Esta será también de sarga negra al igual que las calzas. Como tengo tejido suficiente, el herreruelo lo confeccionaré igualmente con sarga. Lo consulté con Consuelo y me dio el visto bueno. La tabarra que le doy a esta criatura, no sé como me aguanta...

    ¡Un saludo!

10 comentarios:

  1. Dos piezas estupendas. Aunque no termino de entender algunas cosas de las explicaciones, consecuencia de mi total desconocimiento de la ropa masculina de la época....el 'visu' me parece excelente.

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    1. ¡Hola Lourdes! ¿Qué es lo que no entiendes? Pregunta que yo te explico de mil amores.

      ¡Un besote!

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  2. Ya se te puede imaginar dentro lo que vas a pasar es un poco de calor creó yoa

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    1. ¿Te imaginas lo que sería salir a la calle por Sevilla en pleno agosto vestido así? Menudas fatigas tuvieron que pasar los sevillanos de aquella época. ¡Pa derretirse!

      ¡Un abrazo y gracias por la visita!

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  3. Está realizando un trabajo impresionante. Y muy educativo. Es difícil encontrar información sobre este tipo de prendas en la red. ¡Y en español!
    Enhorabuena. El resultado es estupendo.
    ¡Estamos deseando ver el conjunto al completo! (pero no sobre el maniquí)

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    1. ¡Muchísimas gracias! La verdad es que tengo quien me ayude con el tema de asesoramiento histórico. También cuento con el libro de Juan de Alcega del cual estoy sacando los patrones. Por lo demás es cuestión de tener paciencia y no tirar la toalla, ya que en algunos casos ando para atrás, más que hacia adelante.

      ¡Un abrazo enorme y gracias por la visita!

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  4. Las calzas, el jubón... No te miento, me he enamorado. ¿Sabes que también le decían "ferreruelo", así, aspirando la "h"? ;) Y no te creas, me pusiste a imaginar los interiores del jubón con el estampado de las hojas de Cachemira. Detalle que no sé ve pero se siente :) Un beso y un abrazo enorme.

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    1. Sí, se me olvidó hacer una foto del interior de la prenda. Ya haré un mejor reportaje cuando estén todas las prendas terminadas. Aunque reconozco que este tipo de tela estampada es todo un anacronismo, no creo que esa época hubiera telas estampadas. Pero tenía esa tela y la quería utilizar.

      ¡Un besote enorme y gracias por la visita!

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  5. No, ciertamente es todo un anacronismo ya que el estampado de ese tipo es de principios del XIX cuando se pusieron de moda los chales de Cachemira. Sin embargo, a menos que vayas a "voltear" el jubón... :*

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    1. Por eso mismo, ya que tenía la tela ahí, era tontería no usarla si al fin y al cabo no se va a ver. Aunque bien bonito queda.

      ¡Un besote enorme!

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