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miércoles, 25 de mayo de 2016

La paz de las Alpujarras.

    La Rebelión de las Alpujarras fue un conflicto acontecido en España entre 1568 y 1571 durante el reinado de Felipe II. La abundante población morisca del Reino de Granada se alzó en armas en protesta contra la Pragmática Sanción de 1567, que limitaba sus libertades culturales. Cuando el poder real consiguió vencer a los sublevados, se decidió deportar a los moriscos supervivientes a varios puntos del resto de la Corona de Castilla, cuya población morisca pasó de 20.000 a 100.000 personas. Por la gravedad y la intensidad de sus combates también se la conoce como la Guerra de las Alpujarras.


    Dicho acontecimiento sirve de excusa para los actos que tras cuatro años consecutivos se vienen desarrollando en Padules, un pequeño pueblo de la Alpujarra almeriense.


    Fue Mabel Villagra, historiadora y arabista, quien me habló hace ya unos meses de esta iniciativa, en la cual ella está inmersa como asesora histórica. Me animó a participar en ella sabiendo todo lo que me gusta el siglo XVI español, así que no me lo pensé dos veces y me decidí a participar. Sorprende como un pueblo tan pequeño se toma tan en serio esto de la recreación. Más de la mitad de la población toma parte activa en los preparativos y desarrollo de las diferentes actividades que se desarrollan durante ese fin de semana. Contando también con talleres de sastrería donde las mujeres del pueblo cosen los distintos ropajes que se usaran durante los actos. Para el patronaje y asesoramiento indumentarista, cuentan con Francisco Martínez Botella quien ha sabido reflejar fielmente el vestuario español de la época.



    Ha sido un fin de semana repleto de sensaciones en el que realmente he conseguido gracias a los vecinos de Padules, poder viajar en el tiempo y sentirme plenamente en el Siglo de Oro español. Gracias también a Marina Quirantes coordinadora de estos actos por el trato tan exquisito que nos ha dispensado a todos los recreadores que hemos sido invitados este año.

6 comentarios:

  1. Le deseamos larga vida al evento y que repitas tu presencia en él. Ganas de verte en plan morisco, a ver si te animas una recreación de éstas :*

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    1. Pues lo estuve hablando con Mabel, quizás para el año que viene me haga un atuendo morisco. Al menos más fresquito creo que voy a estar.

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  2. Fresquito y cómodo, créeme :) Voy a contarte una anécdota de la que no tengo, desgraciadamente, ninguna foto que lo avale -pero haberlas, las hubieron en su momento-. Cuando yo tenía 14 años, desfile por toda la calle mayor de un pueblo del levante donde veraneabamos llamado Santa Pola, cerca de Elche, vestida de árabe y bailando. Mi traje era en azul y plata y, por supuesto, era prestado. Me la pasé de "órdago" aquella tarde-noche del desfile. Después le tocó a mi padre, al siguiente año, si no estoy mal, que desfiló con los solteros porque en sus felices treinta era aun todo un "tragaaños". Así pues, el año que viene, a Padules de morisco ;)

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  3. Ya tiene otra seguidora más, su seguidora 43, pase y siga mi blog donde pone (participar en este sitio) en este enlace http://mibonitolugar.blogspot.com.es/ espero su visita

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  4. Que maravilla Pedrete!!! Felicitaciones!!!

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  5. Estaba navegando por internet buscando información sobre trajes del siglo XVIII y me he encontrado con tu magnífica página.eestoy intentando contactar contigo pero no encuentro un correo donde poder escribirte. Si me puedes decir cómo hacerlo, te lo agradecería mucho. Gracias.

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