Comencemos diciendo que no deben
confundirse calzas con gregüescos, nombre que erróneamente se atribuye a las
calzas del XVI y que en realidad son unos calzones cuyo uso se generaliza en la
España de inicios del siglo XVII. Durante el reinado de Felipe II, las calzas
ya no serán enteras, si no de dos piezas, muslos y medias, como en la última
fase del traje del anterior reinado. Apareciendo también en esta época las
medias de punto de aguja, que se adaptan mejor a las piernas. Las calzas
españolas, como el resto del traje, serán modelo de las cortes europeas.
A lo largo del siglo XVI, los
muslos, compuestos de tiras verticales (que en las fuentes se llaman
cuchilladas) y entretelas de tafetán, irán desprendiéndose de la pierna y
experimentando variaciones, alargando y acortando su longitud, muy cortos en
los años setenta, largos en los noventa, al mismo tiempo que se redondean. Por
influencia de los lansquenetes, y según la moda del reinado anterior, la
bragueta de gran tamaño destacaba en las calzas, pero será suprimida a finales
del reinado de Felipe II al triunfar la corriente de austeridad en el vestir.
En cuanto a las medias, la gran
novedad que trajo el siglo XVI fueron las medias de punto de aguja. El punto tenía la ventaja de su adaptabilidad
frente a los tejidos que se habían usado en el pasado para hacer calzas. En
España la más antigua noticia que tenemos de estas medias es la que nos da Luis
Cabrera de Córdoba cuando a principios del siglo XVII recuerda cómo se vestía
al comenzar el reinado de Felipe II: “Las
medias eran de carisea, estameña, paño… aunque ya usaba el rey las de punto de
aguja de seda que le enviaba en presente y regalo desde Toledo la mujer de
Gutiérrez López de Padilla”. (Relación de las cosas sucedidas en la Corte de
España desde 1549 hasta 1614).
El punto de media o calceta es
una técnica con la que se crea un textil entrelazado manipulando
horizontalmente una trama de hilo con dos o más agujas. Tradicionalmente se
utiliza lana, aunque también se emplea algodón. Se cree que fueron los antiguos
coptos de Egipto, un grupo cristiano famoso por sus abilidades textiles, los
que inventaron el punto de media. Con la expansión del cristianismo, también se
difundió el punto de media, que los conquistadores llevaron hasta Perú en el siglo
XVI. Aunque tuvo su origen en un clima cálido, el punto de media suele darse en
climas templados o fríos, y no requiere de un suministro adecuado de hilo.
Fuentes: La moda de Felipe II a través del retrato de corte, Introducción
a la historia de la indumentaria en España, Tejidos del mundo: guía visual de las técnicas tradicionales.



Hola Pedrete, de nuevos por estos lares :* Me interesó mucho esto que pones sobre las calzas y las medias de punto de seda. Permíteme que me siga paseando por tu sitio para ir descubriendo sus novedades. Un beso enorme :)
ResponderEliminarTodo tuyo Carmen. Ya echaba yo de menos tus comentarios en este blog.
Eliminar¡Un besote enorme y gracias por la visita!