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viernes, 22 de junio de 2018

Costumbres españolas II

«El traje de paseo de las señoras no admite mucha variedad. A no ser que esté ardiendo la casa una mujer no saldrá nunca a la calle sin unas enaguas de color negro, la basquiña, y un ancho velo que le cae de la cabeza sobre los hombros y se cruza delante del pecho a modo de chal al que damos el nombre de mantilla. Generalmente es de seda, guarnecida alrededor con una ancha blonda. En las tardes de verano se pueden ver algunas mantillas blancas pero ninguna mujer se atreverá a usarlas por la mañana ni mucho menos a entrar en un templo con tan “profano” atuendo. Un vistoso abanico es indispensable en todo tiempo, lo mismo dentro que fuera de casa».

(Cartas de España Madrid, 1972, p. 84)




sábado, 16 de junio de 2018

Costumbres españolas I.

«En España las señoras van a misa tan tapadas que no se las conoce con facilidad. Todas usan para esa tarea un vestido característico del país, que incluye la basquiña, o refajo de seda negra, y la mantilla, que hace las veces de manto y velo, permitiéndolas ocultar la cara por completo. De esta guisa tienen total libertad para ir a donde les apetezca». 

Joseph Townsend 1787.



sábado, 9 de junio de 2018

La ropa interior femenina a comienzos del siglo XIX.

La camisa.


La primera prenda que se vestía era la camisa, que solía estar realizada en lienzo blanqueado o en lino. Dicha camisa se realizaba con patrones a base de líneas rectas, llevando unos cuadradillos en las sisas para ganar holgura. El largo llegaba hasta debajo de las rodillas. No solían ir adornadas en modo alguno. Estas camisas solían mudarse aproximadamente entre cada tres a siete días.

Las medias.

La siguiente prenda en vestirse eran las medias. Estas podían ser de algodón o seda y llegaban hasta arriba de las rodillas. Los colores eran vistosos y en contraste con el resto del vestuario. Dichas medias se sujetaban a las piernas por medio de unas ligas atadas debajo de las rodillas. Estas ligas se realizaban en lana trenzada, cordobán o seda bordada. En los bordados, además de flores o formas geométricas, solían aparecer frases de amor u oraciones.

La cotilla.

Una de las prendas interiores más importante era la cotilla, la cual se realizaba con tejidos resistentes y se embaraba para darle rigidez.
El Diccionario de Autoridades nos dice lo siguiente: «Cotilla: Jubón sin mangas hecho de dos telas, embutido con barba de ballena, y pespuntado, sobre el qual se visten las mugeres el jubón o casaca, y trahen ajustado el cuerpo».
Se ceñía con cordones, estando estos situados en la parte delantera o trasera de la prenda. También constaban de tirantes regulables. Al elevarse el talle de los vestidos, ya no es necesario acentuar la cintura, más bien lo que se busca es realzar el busto, el cual aparece generoso y redondeado, quedando en ocasiones separados ambos pechos por medio de una pala de madera que se ubicaba en el centro de la cotilla.

Las enaguas.

Por último se vestía la enagua, la cual se realizaba con lienzo o algodón. Algunos ejemplares se adornaban con alforzas y volantes del mismo tejido. Se podía llevar una, o varias enaguas. Sobre ellas se vestía la falda, llamada brial cuando se realizaba con tejidos de seda o guardapies cuando se hacía con algodón.

miércoles, 25 de mayo de 2016

La paz de las Alpujarras.

    La Rebelión de las Alpujarras fue un conflicto acontecido en España entre 1568 y 1571 durante el reinado de Felipe II. La abundante población morisca del Reino de Granada se alzó en armas en protesta contra la Pragmática Sanción de 1567, que limitaba sus libertades culturales. Cuando el poder real consiguió vencer a los sublevados, se decidió deportar a los moriscos supervivientes a varios puntos del resto de la Corona de Castilla, cuya población morisca pasó de 20.000 a 100.000 personas. Por la gravedad y la intensidad de sus combates también se la conoce como la Guerra de las Alpujarras.


    Dicho acontecimiento sirve de excusa para los actos que tras cuatro años consecutivos se vienen desarrollando en Padules, un pequeño pueblo de la Alpujarra almeriense.


    Fue Mabel Villagra, historiadora y arabista, quien me habló hace ya unos meses de esta iniciativa, en la cual ella está inmersa como asesora histórica. Me animó a participar en ella sabiendo todo lo que me gusta el siglo XVI español, así que no me lo pensé dos veces y me decidí a participar. Sorprende como un pueblo tan pequeño se toma tan en serio esto de la recreación. Más de la mitad de la población toma parte activa en los preparativos y desarrollo de las diferentes actividades que se desarrollan durante ese fin de semana. Contando también con talleres de sastrería donde las mujeres del pueblo cosen los distintos ropajes que se usaran durante los actos. Para el patronaje y asesoramiento indumentarista, cuentan con Francisco Martínez Botella quien ha sabido reflejar fielmente el vestuario español de la época.



    Ha sido un fin de semana repleto de sensaciones en el que realmente he conseguido gracias a los vecinos de Padules, poder viajar en el tiempo y sentirme plenamente en el Siglo de Oro español. Gracias también a Marina Quirantes coordinadora de estos actos por el trato tan exquisito que nos ha dispensado a todos los recreadores que hemos sido invitados este año.

jueves, 12 de mayo de 2016

D. Juan Bautista Centurión y Negroni.

DON IVAN BAVTISTA
Centurion fegundo Marquès de Eftepa,
Y tercero de Laula, Vivola,
Y Monte de Vay.


DON Iuan Bautifta Centurion primogenito, fucediò a fu padre en el Marquefado de Eftepa, nació en Genoua, y alcançò la vida de fu abuelo el Marquès de Laula, Viuola, y Monte de Vay Adam Centurion, que murió año de 1568. de quien heredò aquellos Eftados; y auiendo dadole cuenta del fallecimiento de fu abuelo al feñor Rey Don Phelipe Segundo, le efcriuiò la carta marginal; (I) que de fu orden pufo en fus manos el Embaxador Don Gomez de Figueroa.

    Auia antes Don Iuan el Marquès venido à Efpaña de muy pequeña edad, donde firuiò de Menino al feñor Principe D. Carlos hijo del Prudente Rey el feñor Don Felipe Segundo: diò defpues la vuelta a Genoua, y boluiò mas crecido à feruir a fu Mageftad, en particular en el leuantamiento de los Moriscos del Reyno de Granada; donde fe ofreció con fu perfona, y gente de fu Eftado, para vencerlos, y foffegar la tierra. Tambien en la guerra de Portugal, quando tomò la pofefsion de aquella Corona el feñor Rey D. Phelipe Segundo, y en los alborotos de Aragon; y auiendo el Inglès entrado el año de 1596, à faquear à Cadiz, faliò con la gente de fu Eftado al focorro, con mas de dozientos arcabuzeros, cincuenta lanças, otros Caualleros Camaradas, y el refto de fu familia, teniendo toda aquella gente fuftentada à fu cofta el tiempo que fu Mageftad necefsitò feruirfe della.

    Embiò defpues a la Mamora vna Compañía leuantada à fu cofta de docientos Infantes à cargo del Capitan Iuan Bernardino Arponi, fiendo la fegunda bandera, que faltò en tierra, quuando fe ganó à los Infieles aquella Plaza.

    En otra ocafion boluiò a embiar al mifma Prefidio otros docientos hombres de focorro, y por fu Capitan à Don Phelipe Centurion fu quarto hijo, que con otra gente, que llegò al numero de dos mil, lleuò a fu cargo el dicho Don Phelipe.

    Tambien hallandofe fu Mageftad en algunos empeños, fe valió de la hazienda del Marquès como de caudal, q eftaua hecho defde fu abuelo a gaftarfe en feruicio de los feñores Reyes de Efpaña, y le preftò veinte mil ducados de plata, que oy eftàn cargados fobre fu Cafa; y en otra ocafion firuiò con diez mil fanegas de trigo, de que aun no fe ha dado fatisfacion de gran parte de fu valor à los acreedores, pagandofe los réditos con exclufiua diminución del capital del Eftado.

    Refidiendo en efta Corte, y viniendo por Legado à Latere Monfeñor Barghefio que fiendo defpues Pontifice, fe llamò Paulo Quinto, mandò fu Mageftad al Marquès Don Iuan Bautifta falieffe à recibirle; como lo executò con acreditado luzimiento, afsiftido de la primera Nobleza de efta Corte; y aunque defpues fe le efcusò por razones tan prudentes, que antes fue digna de mayor remuneración efta acción.

    Corria por entonces el gouierno de las galeras de Efpaña con alguna quiebra, faltándolas muchos requifitos para fu conferuacion, y para que en efto fe tomaffe remedio equivalente à enmendar el graue daño, que fe feguia de no eftar bien apreftadas, fe tratò en el Confejo de Guerra el nombrar al Marquès por Capitan General dellas, para que corrieffe a fu cargo recibir el dinero conueniente de fu Mageftad, para fuftentarlas (y aun acafo para que le fuplieffe muchas vezes) y que el Marquès Don Adan Centurion fu hijo mayor las gouernaffe como Teniente de fu padre, y eftuvo tan adelantada efta difpoficion, que ya tenia el Marquès feñaladas algunas perfonas, para ocupar los pueftos, que vino à embaraçarfe todo por algunos accidentes, fobreviniendole la muerte caufada de vna prolija enfermedad de gota, que le abreviò la vida à los vltimos de Iunio del año de 1625.

    Fue el Marquès cafado con Doña Maria Fernandez de Cordoua hija de Don Diego Fernandez de Cordoua Comendador Mayor en la Orden de Calatraua, y de Doña Maria Lafo de Caftilla.

(I)

EL REY. Marquès de Eftepa pariente, vueftra carta de veintede Março he recebido, y de la muerte de vueftro abuelo me ha pefado mucho, por la falta que a vos hará, y por auer perdido en èl vna perfona tan apafionada a mi feruicio; y tened por cierto, que todo lo tendrè yo en memoria, para tener cuenta con vueftra perfona, y con todas vuestras cofas, y que os moftrarè la mifma voluntad, que tuve a vueftro abuelo, y padre en todo lo que fe ofreciere, como os lo dirà el Embaxador Figueroa, a quien me remito. De Madrid a ocho de Mayo de 1568. YO EL REY. Por mandado de fu Mageftad, Antonio Perez.

Fuentes: Facsímil de la obra de Juan Baños de Velasco. (1679)

miércoles, 11 de mayo de 2016

Corbatas y pañuelos de cuello.

    Su nombre viene del italiano, corvatta o cravatta, derivado de "croata". El origen data del año 1660, cuando los jinetes del ejército croata usaban pañuelos de colores al cuello. La fecha de nacimiento de la actual corbata se remonta a la segunda mitad del siglo XVII, con la llegada a Francia de los mercenarios croatas. Con su traje tradicional llevaban un pedazo de tela blanca, que llamaban 'hrvatska' (es decir: Croaciaen idioma croata). La anudaban formando una rosita y dejando colgar las extremidades encima del pecho. La croatta les gustó mucho a los franceses que la adoptaron y llamaron cravate y luego la difundieron en todo el mundo. Durante la revolución francesa, la corbata se volvió un verdadero status-symbol y por primera vez adquirió un valor político: el revolucionario la llevaba negra, mientras el contrarrevolucionario se la ponía blanca. Vino, luego, el momento de los incroyables, gente elegante y extravagante cuya corbata tenía enormes dimensiones y llegaba casi a esconder la barbilla y el labio inferior. Fue importante en este periodo la persona de Lord Brummel que para anudarse su corbata necesitaba la ayuda de dos mozos. Él mismo introdujo el empleo del almidón, para que mantuviera su rigidez.



    El cravat, solía ser un pañuelo grande, por lo general almidonado, cuadrado o triangular de lino o seda doblado en una banda y envuelto alrededor del cuello.   A veces se envolvía alrededor de un refuerzo primero, que era una especie de collar de cuero de considerable altura, lo cual le confería un aspecto rígido muy al gusto de la época.   Había diferentes maneras de atar el cravat dependiendo de la formalidad de la vestimenta correspondiente. La mayoría de ellos eran blancos, pero los colores no eran infrecuentes en atuendos informales. En los primeros años del siglo XIX la forma de la corbata empezó a acercarse a la actual. La moda había empezado a homologarse con algunas excepciones como el tipo lavallière, caracterizada por dos partes iguales en ancho y largo, que se volvió el emblema de los artistas y de los revolucionarios.

martes, 10 de mayo de 2016

Prendas exteriores estilo Imperio. El frac.

    El frac es una prenda que aparece en el siglo XVIII y que ha llegado hasta nuestros días. Es también en el siglo XVIII que su uso se hace indiscriminado tanto para trajes de día como de noche. La excepcionalidad que presenta el siglo XIX con respecto a la centuria anterior, es que el frac y el pantalón o calzón, ya no se confeccionan del mismo tejido, quedando un terno bien diferenciado en cuanto a prendas, tejidos y colores. A las casacas con el cuello vuelto se les dio el nombre de frac. En "Arts et Métiers, L´Art du Tailleur" de M. de Garsault, de 1769, ya se incluye esta prenda con el nombre de "fraque" entre sus diferentes patrones. El frac se caracteriza por estar cortado recto en los delanteros al nivel de la cintura y cruzado sobre el pecho, tiene grandes solapas con el cuello vuelto y sus faldones traseros abiertos. Suele ir en colores lisos, en un principio eran de colores tales como el marrón, azul marino, granate o verde, pero pronto se convertirían en una prenda de paño color oscuro, sobre todo negro. Como anteriormente se mencionó, los orígenes del frac se encuentran en la adaptación  de la casaca del siglo XVII para una mayor comodidad. A finales del siglo XVIII la parte delantera de los faldones de las casacas se redujo considerablemente para hacerla más práctica a la hora de montar a caballo.  A comienzos del siglo XIX todo lo que quedaba de la falda era su trasera, que estaba dividida en dos por una abertura central también para una mayor comodidad a la hora de montar. Esta nueva "cola de golondrina", pronto fue adoptada tanto para trajes de día como de noche. Ambos tipos de casaca podrían ser de botonadura doble o sencilla. Al principio fue llevada tanto abierta como cerrada, siendo el estilo abierto el más popular para los trajes de noche con el fin de mostrar mejor el chaleco. En la década de 1820 el frac de noche se cortaba deliberadamente para que los frentes no pudieran encajar.  


    En la mayoría de los fracs de este período, la solapa del bolsillo es sólo decorativa. El bolsillo (si lo hay) está dentro de la prenda, por lo general en la cola. A este bolsillo se accede desde el exterior de la cola, y a veces desde el interior. La información sobre la aparición del bolsillo de pecho varía. Los colores de los primeros fracs de noche fueron a menudo el negro o los tonos oscuros como el azul, verde, burdeos, marrón como en los trajes de día. Paulatinamente se fue imponiendo el azul oscuro con botones dorados y el negro con botones forrados, esta última opción fue la que terminaría por imponerse en adelante.

    Otro detalle significativo es que al principio las solapas del cuello de los fracs de tarde solían ser de terciopelo negro. La aparición de este forro realizado en seda como en los actuales fracs, es mucho posterior. Otra característica notable de los primeros fracs, eran dos botones en la parte baja de la espalda (y ojales al final de la cola) agregados originalmente para que las colas pudieran ser dobladas y abotonadas en la parte posterior a la hora de montar.



    Mencionar también que los abrigos o capotes estuvieron de moda, a menudo con cuellos de piel o terciopelo en contraste con el paño de la prenda. El “Garrick”, a veces llamado abrigo de cochero, era una prenda muy popular y tenía entre una y tres capelinas cortas abrochadas al cuello. En España continua usándose la capa española tanto en atuendos de día como de noche.